jueves, noviembre 20

Crême Glacée..al fin descansas !

En la mañana, mi mamá me despertó diciendo que mi abuelito se había puesto mal otra vez y que se lo habían llevado en ambulancia al hospital.
Ya listos todos, llegamos al hospital.
Estaba dormido.
Cuando volví a entrar al cuarto, estaba despierto, algo inquieto..tratando de levantarse.
Hacía señas con su mano a manera de pedir que la tomara con la mía, para intentar de nuevo incorporarse.
Agarraba mi mano con fuerza y unas lagrimitas escaparon de mis ojos.

Ya bien, mi mamá me llevó a la escuela y pues me puse a editar lo que pude.
Casi a las 5, me encontré a mis amigas y me dijeron que sí le habían dicho a mi maestro la razón de mi ausencia..
En realidad, llegué a la escuela a la 1..perfecto para llegar a tiempo a mi clase, pero no pude.
Tenía que avanzar con la edición; quería sentirme útil.


Después de pedir mi comida, esperar a que llegara mi mamá y encontrarme a una amiga en la escuela, nos fuimos al hospital otra vez.
Estaba peor.
El enfisema estaba robando la poca funcionalidad restante del pulmón que le servía.
Jadeaba..dopado, sedado.
Y yo, en espera de que ocurriese lo indeseable..Pero en esta ocasión, sí que lo deseé.
Pasaron más horas y nos habló mi abuelita porque ya le habían quitado el oxígeno; eso sólo retardaría más el proceso.

Por una hora o tal vez más, tomé su muñeca derecha y con los dedos podía sentir su pulso, golpeando fuerte las paredes de las venas..
Así estuve, hasta que lo solté y después de un rato, sin notar cambios..noté que su pulso se había vuelto algo así como un eco..un eco de vida; se nos estaba yendo.
Lo volví a tomar y tranquila, me di cuenta de que seguía respirando, pero ya no sentía a sus venas bombear sangre..
Le dije al enfermero: "Ya no siento nada".
Sin soltarlo, me di cuenta de que momentos después de decir eso, ya se había ido.
No quise decir nada, hasta que la inevitable noticia se hizo oficial cuando el enfermero revisó el monitor y confirmó lo que todos temían y lo que yo tanto esperaba.
Eran las 22:30 y sentí como si me quitaran un peso de encima.

Me sentí bien, hasta que mi abuelita empezó a llorar, mi mamá también andaba mal..la gran mayoría estaba haciendo drama, mientras yo..me sentía muy pinche triste y a la vez bien..sin llorar.
Tranquila sabiendo que mi abuelito ya está descansando.
El hombre que se casó con mi abuelita y que tuve como única figura de abuelo.
De toda la vida.
Le agradezco muchas cosas y siento que aunque no le dije todo lo que sentía, quedé bien con él; me da gusto que haya sido así.
Lo extrañaré bastante y prometo cuidar de lo que me heredó..
Un caballo :)
Y su argolla de matrimonio.
Descansa en paz, Oscar A. Cruz Corrales.
Te lo mereces después de estos 3 meses. Te quiero mucho, y eso si te lo dije en vida. GRACIAS. Jamás dejarás de ser nuestro "tito".
FOTO: Él. Con una nieve que se compró en Ben & Jerry's de Horton Plaza : ) un día feliz que fuimos al cine en familia. Ya la había posteado hace como 2 años, pero no me importa.

2 comentarios:

Andriu dijo...

tocayits, sabes que tienes mi apoyo a pesar de la distancia.
También falleció el papá de un amigo y no me la creo. Es una pena
te quiero y todo el apoyo para la familia
besos

Anónimo dijo...

oh tocaste mi sensibilidad familiar, se aprecia cunado se comparten perespectivas sobre asuntos tan propios.

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